
¿A los adonde va Chávez y la Revolución Bolivariana?
Johan Rivas, Socialismo Revolucionario-CIT-Venezuela.
En los 13 años de proceso político,
hemos visto y vivido situaciones de revolución y contrarrevolución, como fue el
período 2002-2007. Al mismo tiempo, hoy las mismas demandas del pueblo que
llevaron al poder a Chávez en diciembre de 1998 se mantienen: Vivienda, Pleno
Empleo, Seguridad Ciudadana, Calidad y Pleno Acceso de los Servicios Públicos
fundamentales, Corrupción, etc. Y no, porque no se haya logrado avances en
estos 13 años, o que la derecha va a resolverlos; es como hemos dichos siempre
en nuestros artículos y publicaciones sobre la revolución bolivariana: “Ninguna reforma social, política,
económica será totalmente exitosa y se mantendrá en el tiempo, mientras se
mantengan las viejas estructuras del estado burgués y capitalista”. Esta
afirmación incluso la ha dicho el propio Chávez en diferentes discursos.
Avances y Retrocesos, Reforma o Revolución Socialista.
Durante estos 13 años, los
trabajadores, el pueblo pobre y explotado por el capitalismo, han logrado
importantes pasos adelante en el crecimiento de su conciencia política de
clase: los debates sobre capitalismo y socialismo, control obrero,
expropiaciones y nacionalizaciones, el carácter de la propiedad privada, poder
popular, reivindicaciones sobre los derechos civiles y políticos fundamentales
etc. Que aun cuando han sido muchas veces deformados y manipulados tanto por el
reformismo dentro del movimiento chavista, como de los ataques feroces de la
burguesía y sus operadores políticos, no deja de ser uno de los elementos más
relevantes del proceso político venezolano. Aunque también debemos reconocer,
que sin una dirección revolucionaria eficaz y democrática estos debates, más
que avances en la conciencia, pueden también tener un efecto negativo en el
sentido, que muchos pueden sacar conclusiones equivocadas sobre la autentica
esencia del socialismo revolucionario.
De igual forma, la política
reformista consciente del chavismo, no ha sido capaz de acabar con el sistema
capitalista, perdiendo oportunidades estelares-históricas, como fue toda la
coyuntura del 2002-2006. Permitiendo de esta manera que la clase dominante, a
través de sus organizaciones políticas de derecha, estén en un franco proceso
de recuperación de fuerzas y cada vez mas amenazando con retomar la conquista
del poder; ya no por la vía del golpe
fascista, si no por la misma vías democráticas burguesas por la que llego el
chavismo al poder. Y esto es una situación bastante lamentable, ya que esta
misma derecha hoy “recuperada”, había sido derrotada por el pueblo y los
trabajadores durante los procesos de revolución y contrarrevolución del
2002-2006.
Cada vez, son más relevantes
los espacios de poder re-conquistados por la clase dominante. En el 2007 derrotaron un intento de reforma
constitucional, que si bien no era nada revolucionaria, tenía planteamientos
democráticos burguesas progresistas con mayor radicalización hacia la
izquierda; esto en un intento erróneo de estrategia de la dirección del chavismo de seguir llevando la revolución por
la vía de legalismo y el electoralismo burgués.
En el 2008, la derecha amplio
sus fuerzas a nivel nacional en las elecciones regionales. Conquistando las
principales ciudades del país, donde se concentra no solo la gran mayoría de la
población, sino que también gran parte del parque industrial y económico de la
nación. En ese mismo ritmo, en el 2009 en las elecciones parlamentarias para
elegir un nuevo parlamento para el periodo 2010-2014, la derecha retomo
espacios importantes donde antes habían perdido por errores propios y por la
fuerza del movimiento popular a favor de la revolución bolivariana.
Todo estos desarrollos han
sido síntomas inequívocos del retroceso y estancamiento que lleva la revolución
bolivariana en los últimos años, producto de las políticas reformista que se
expresan como una contrarrevolución dentro del chavismo, dirigida por una
camarilla burocrática cívico militar que ha secuestro la dirección del partido
PSUV, que es en sí mismo son quienes dirigen hoy el gobierno y el estado
venezolano.
El Viraje táctico de la derecha
Desde hace un buen rato la
derecha ha cambiado su tácticas, ya no van a la confrontación directa con el
chavismo y sus liderazgos, en especial con Chávez. Desde hace un buen tiempo (y
el chavismo parece darse cuenta es ahora), la derecha ha estado enfocando su
política de ataque directo a las políticas ineficientes del gobierno y a los
temas sociales.
La derecha ataca ferozmente
al gobierno como régimen comunista. Basados en las lamentables experiencias
degeneradas de socialismo en algunos países, defiende abiertamente al
capitalismo como sistema que a pesar de sus debilidades y limitaciones a favor
de la población, le brinda al pueblo democracia, paz, etc. Como fue la
propuesta de una candidata de la oposición en las primarias del 12F, “el
capitalismo popular”. Esta campaña demuestra que no solo están tomando
confianza en sí mismo, si no que saben, que hay una amplia capa de la sociedad
venezolana sobre todo de la juventud que es muy susceptible al tema de las
libertades democráticas; y ellos aprovechan esa situación para vincularla con
todos los aspectos del gobierno, ocultando incluso su propio pasado histórico
de políticas reaccionarias y violación sistemática de los derechos humanos.
Se presentan como lobo
disfrazado de cordero, con supuestos nuevos liderazgos, con discurso
“democrático-progresista”, capitalizando de manera eficiente (dentro de su
lógica) todos los errores e ineficiencia de la burocracia chavista, que cada
vez mas pone en bandeja de plata la oportunidad a la derecha para que haga su
política abiertamente de contrarrevolución y de reinstalación en el poder y
control del estado. Como por ejemplo mantener por un largo tiempo el argumento
que las denuncias a través de los medios de comunicación sobre los altos
niveles de inseguridad eran falsas, que obedecía a una maniobra del “imperio”,
para después de un año reconocer públicamente que en Venezuela hay niveles
preocupantes de inseguridad y violencia. De la misma forma con el tema salud,
la derecha por más de 3 años fue denunciando la corrupción y la crisis en los
hospitales públicos, mientras la burocracia gubernamental la rechazaba hasta
que en el 2010-2011, Chávez reconoció que había efectivamente una crisis en el
sector público de salud y que habían “fallas” en el manejo de los recursos
financieros destinados para el desarrollo de las políticas y programas que se
planteaban como gobierno central en dichas áreas.
La derecha, se promueve ahora
como una fuerza “democrática amplia” donde pueden convergen todas las
“ideologías políticas”, desde la extrema derecha hasta la centro izquierda. Han
logrado ocultar sus diferencias con un aparato denominado la MUD ( Mesa de la
Unidad Democrática), con la cual, no solo han logrado artificialmente
cohesionar todos sus egos y fuerzas reaccionarias entre ellos, sino que también
atraer a los grupos políticos vacilantes y oportunista que cada cierto tiempo
se mueven de una lado a otro según sus conveniencias particulares, como es el
caso de los partidos “ de Izquierdas” que anteriormente eran parte del chavismo
y lo defendían con pasión, como son: el MAS (Movimiento al Socialismo),
PPT(partido patria para todos), Bandera Roja, Podemos.
Se intensifica la propaganda política y la
polarización.
[1]El
punto de clímax de la coalición de ¡todos contra el régimen!, han sido las
elecciones primarias del pasado 12 de febrero, donde lograron lo que parecía
imposible, un candidato único de la derecha para enfrentarlo a la opción Chávez
en las próximas elecciones presidenciales del 07 de octubre del presente año.
Este importante paso adelante
de la derecha, viene a intensificar la polarización que ya era un factor
relevante en la situación política venezolana. El pueblo venezolano, los
trabajadores, producto de todas estas contracciones y de la permanente retorica
izquierdista del gobierno sin resultados concretos; está siendo sometido a una
brutal campaña psicológica de propaganda y polarización. Que se intensificara
en los próximos meses en la medida que avance las campañas electorales por el
7-O. Por un lado la derecha presentado
un país apocalíptico en crisis y agonía, magnificando las debilidades del
gobierno y sus fallas. Por otra parte el gobierno, con una propaganda en su
gran parte típica de los regímenes estalinista, mostrando un país en pleno
desarrollo, censurando la critica a lo interno del movimiento popular y
revolucionario, ocultando sus propios errores y escandalosos hechos de
corrupción, y presentándose como la
única tabla de salvación del pueblo. De igual forma usando un lenguaje táctico
hablando de las demandas del pueblo como si ellos estuvieran apenas días en
poder y no 13 años gobernando.
La economía venezolana aun se mantiene bajo la lógica
del capitalismo, disfrazada de políticas populistas basadas en la renta de los
precios del petróleo.
Venezuela, a pesar de algunos
avances en reformas sociales y políticas, toda su estructura política,
económica y social sigue siendo dominada bajo la lógica del capitalismo, un
dato que refleja esta situación es que 70% del PIB sigue quedando en mano de la
burguesía. (Vieja y nueva). [2]
La economía venezolana sigue
siendo capitalista, un capitalismo atrofiado que no logro su pleno desarrollo
como en otros países de América Latina como México, Brasil, Chile y
Argentina. Aun hay vestigios de
relaciones feudales como las que se expresan en el latifundio. Un capitalismo
atrasado donde solo se ha avanzado en algunos sectores centrales de la
industria petrolera y conexa, bajo una lógica rentista y de importación
que no ha desarrollado de manera
consciente las fuerzas productivas. Este elemento es crucial para caracterizar
e interpretar a la clase trabajadora venezolana y su burguesía. [3]
90% de la economía y los
ingresos del estado giran alrededor de la industria petrolera, esto a pesar del
enorme potencial que tiene Venezuela de desarrollarse en otras áreas
importantes de la economía. Al mismo tiempo usa 60% de sus ingresos en
importación de alimentos y bienes manufacturados que mucho de ellos fácilmente
pudieran ser producidos en el país. Esto refleja el carácter de clase de la
burguesía venezolana y de las limitaciones del modelo chavista en su lógica de
socialismo bolivariano del siglo21.
De la misma manera en el 2009,
cuando oficialmente llegaron los efectos de la crisis mundial del capitalismo
en Venezuela, la economía se vio afectada teniendo 2 años de recesión. Lo cual
refleja que no estamos ajenos a las realidades mundiales y que el capitalismo
es un sistema global, por lo que deja claro que es obstinadamente absurdo,
reaccionario y contrarrevolucionario plantear la tesis del socialismo en un
solo país.
Los efectos de la crisis
mundial del capital fueron un punto de inflexión, en el sentido de reflejar el
carácter de clase de la dirección del chavismo que tienen controlado todo el
aparato del estado. Las respuesta que dio el gobierno ante la crisis fue casi
la misma que se ha dado en otros países “capitalista”, es decir, aumentos de
impuestos, recortes sociales y un disimulado programa de austeridad, donde por
3 años consecutivo el gobierno fue aplicando un proyecto de presupuesto
público, reconducido en base a precios del petróleo por debajo de sus precios
reales. Logrando crear fondos paralelos; y con esta política intentar marcar
diferencias. Ya que en el caso venezolano al ser un país petrolero, con las
reservas más grandes del planeta, le ha permitido jugar con los precios del
petróleo para acumular importantes recursos que le han dado la capacidad de
aplicar políticas populistas en el último año y en el actual, como por ejemplo
los nuevos programas sociales citados anteriormente, Vivienda, Trabajo,
Agricultura y Pensiones Especiales para las familias de extremas pobrezas y
personas de la tercera edad excluidos del sistema de pensiones. Dando la
sensación social-política que es un “gobierno diferente”.
Los Diferentes
escenarios de perspectivas para el proceso político venezolano y su “Revolución
Bolivariana”
En este análisis no queremos
caer en mezquindades, no vamos a cometer el error que cometen muchos dentro de
la izquierda que, o capitulan y ven todo perfecto, o sencillamente capitulan y
ven que no ha pasado nada y que todo sigue igual.
En este orden de idea,
nosotros el SR-CIT, reconocemos que efectivamente en Venezuela hay un proceso
político que ha tenido situaciones pre- y revolucionarias, así como de
contra-revolución. Reconocemos que en una primera etapa el gobierno no por un
acto de buena voluntad si no producto del movimiento popular, realizo políticas
económicas, políticas y sociales que han tenido un impacto tremendo en la
población y que pasaran décadas para que un hipotético gobierno de la derecha
pueda revertirlo.
Pero al mismo tiempo siempre
hemos alertado y denunciando los límites del reformismo chavista y de sus
nacionalismo populista radical de izquierda. Además de plantear siempre la
necesidad de organizaciones conscientes y independiente del movimiento popular
y de los trabajadores con una política clasista y revolucionara que presione la
dirección del chavismo y la desplace en el desarrollo de acumulación de
fuerzas, para solo así no solo asegurar y mantener en el tiempo las reformas
que se han logrado si no que, mejorarlas y dar por acabado de una vez por todas
al sistema capitalista y sustituirlo por el socialismo democrático y
revolucionario. Esto en conexión con el llamado de realizar una federación de
naciones socialista en América Latina como paso adelante en el
internacionalismo revolucionario. [4]
El desgaste del Chavismo de su liderazgo y el reflujo del movimiento
popular revolucionario.
Producto de todo lo ya
anteriormente descrito, la consecuencia de todo ello ha sido un profundo
desgaste del modelo chavista y del liderazgo propio del presidente Chávez, a
pesar de que las encuestas dicen que mantiene un porcentaje de más de 60% de
aprobación a su gestión y de apoyo popular. Encuestas, que para una análisis
serio no deberían ser tan relevantes pues muchas de ellas son realizadas por
gente que opera a favor de la burocracia chavista, por lo que su grado de
subjetividad es muy alto.
Esta situación de desgaste
del chavismo se refleja en un reflujo histórico del movimiento popular y
revolucionario, cada vez es más profunda la atomización de los movimientos
sociales y de los grupos de izquierda honesto que desean realmente una
revolución socialista. De igual forma se ha profundizado la crisis de dirección
del movimiento de los trabajadores, no hay una clara central representativa y
los sindicatos como orgánicas de luchas están cada vez más deslegitimado por
los trabajadores.
Todo este fenómeno también es
producto del proceso consciente de coaptación de cuadros emergentes del
movimiento popular que fueron absorbidos en gran parte por la maquinaria
burocrática del estado. Muchos bajo la premisa de asumir ya el “estado
bolivariano”, como el estado del pueblo
y los trabajadores. Error político clave que ha dejado muchos movimientos
populares y revolucionarios sin autonomía, sin dirección y totalmente desarticulados
y que explica en gran manera lo que ocurre hoy con los sectores de base y
movimientos independientes de la izquierda.
Sin embargo, paradójicamente
producto de la actual coyuntura hay un proceso de reorganización del tejido
revolucionario de base, pero este proceso va muy lento y será un proceso largo
y traumático que lleva consigo una desventaja, que es la consolidación
burocrática del chavismo reformista y contrarrevolucionario y del avance de la
derecha.
De igual forma, el programa
del chavismo está llegando a sus límites como hemos explicado antes. Sus
políticas aunque se presentan con elementos muy progresistas, no termina de
impactar positivamente en la población, ni resolver los problemas estructurales
de la pobreza y la explotación, ya que como hemos enfatizado, aun está intacto el
sistema capitalista y toda política que plantee Chávez y su entorno será, y es
absorbida por su propia burocracia que desvía conscientemente los objetivos.
La enfermedad de Chávez y su peso en las perspectivas
para el próximo periodo.
A este escenario hay que
agregar la enfermedad de Chávez y la crisis global del capitalismo. La
enfermedad de Chávez cambia todo el panorama político y el tablero de ajedrez,
obliga a las fuerzas en pugna hacer ajustes
en sus tácticas. De igual forma les corresponde a los revolucionarios
que luchamos por una auténtica revolución socialista.
Con el anuncio reciente de
Chávez de una nueva recaída en su lucha contra el cáncer, cuando a finales del
año pasado había dicho que ya estaba totalmente curado. Los fantasma de su muerte
o de su salida temporal de la lucha política frontal por su enfermedad salieron
de nuevo a la palestra y sobran las hipótesis de lo que podría pasar.
Con Chávez o posiblemente sin
Chávez como candidato, el chavismo tiene aun la opción real de ganar la elección.
La conexión emocional y espiritual que hay entre la población y el líder Chávez
es casi religiosa y en Venezuela históricamente estas elecciones se manejan
bajo el terreno de la emociones y no de la política, sin embargo, no es
suficiente, es posible que las diferencia dentro del chavismo se profundicen y
estas, aunque no se muestren hacia el exterior del movimiento, produzcan mayor
atomización de las bases chavistas facilitando un triunfo de la derecha.
Por otra parte, tomando en
cuenta el panorama mundial de la crisis global y de las debilidades objetivas
que tendrían un gobierno de la derecha sin la figura de Chávez en el juego
político, es decir una hipotética muerte o una imposibilidad objetiva de poder
hacer política por parte de Chávez producto de su enfermedad. Pone a la
oposición de derecha en una disyuntiva, ya que si es cierto que ellos quieren
derrotar a Chávez y al chavismo, quieren hacerlo con el líder en batalla y no
en retaguardia. No es un secreto que Chávez, no solo es el único en este
momento es capaz de dominar a la las masas, si no el factor que ha permitido
mantener cohesionado al chavismo y al mismo tiempo a la derecha aunque esta no
quiera abiertamente reconocerlo.
Es decir, no creemos que un
gobierno de inestabilidad política y social sea permitido por el imperialismo
en Venezuela, ya que estos tendrían reacciones impredecibles en todo el
continente y complicaría aun más el tablero mundial de lucha de clase y de
crisis. A todos los factores en pugna les conviene entonces una recuperación
así sea milagrosa de Chávez, de lo contrario el panorama será de mucha mayor
incertidumbre y de pronósticos reservados.
En el escenario de que Chávez
se recupere y gane las elecciones, tendrá un reto, o radicaliza la revolución
como el mismo ha dicho previo a su viaje a Cuba para tratarse nuevamente del
cáncer, o asumirá un rol más abierto de conciliación nacional con los sectores
mas “moderados” de la derecha en su lógica de alianza con una burguesía
nacional, dando al traste con las perspectivas de una radicalización hacia una
revolución socialista. Este último escenario es quizás el más probable; porque
hay que destacar que al mismo tiempo, en diciembre de este año y abril del
próximo, habrá más procesos electorales para elegir autoridades regionales y
locales donde las perspectivas de triunfo de la derecha son altamente
favorables y eso obligaría al gobierno a conciliar y retroceder en su llamado
de radicalización.
La paradoja de Chávez como opción ante la ausencia de
una clara alternativa revolucionaria.
A pesar de todas estas
contradicciones, el chavismo, la figura de Chávez sigue siendo una las
alternativas que ven muchos trabajadores y el pueblo, es claro que la opción de
la derecha por más que se quiera presentarse amistosa y progresista no
representa el interés más sentido de la población ni mucho menos de los
trabajadores. Sin embargo, el tiempo se agota, la situación de la salud de Chávez y el fortalecimiento de la derecha
que se expresa en la elección de su candidato único, ponen en una encrucijada
una vez más al pueblo venezolano y los trabajadores.
El panorama electoral no está
muy claro, en estos momentos hay mucha incertidumbre; aunque el chavismo tiene
la primera opción: son 13 años en el gobierno, han consolidado burocráticamente
y bajo la lógica del populismo, una importante base social. Al mismo tiempo ha
habido un avance en la conciencia de la gente; un gobierno de la derecha
tendría muchas dificultades para gobernar, no solo porque tendrá casi todas la
estructuras del estado en contra (en teoría), si no que los problemas que hoy
tiene la población ellos no lo van a resolver o hacer mejor que el chavismo, ya
que se manejan bajo la misma lógica del capital con la diferencia que son más
afín con la lógica neoliberal.
Pero sería un error, si
subestimamos a la derecha, esta será la primera vez que ellos tendrán una
opción real de ganarle a Chávez en una elección presidencial. Esta opción no
podemos como marxistas revolucionarios descartar, y estar preparados en el
momento que estos ocurran. Por esos hemos siempre dicho que el proceso
venezolano aun con toda sus contradicciones, sigue siento una situación
política abierta; y sería un error
plantear una solo perspectivas, debemos ser flexibles y estar conscientes de
que hay múltiples escenarios posibles en la coyuntura venezolana, unos más
remotos que otros, que se desarrollen, pero todos con probabilidades lógicas
que ocurran.
La ausencia de un poderoso
movimiento popular independiente,
revolucionario, del factor subjetivo del partido revolucionario, de la
alternativa revolucionaria de los trabajadores y el pueblo. Que sea capaz de
levantar una opción que rompa con la polarización y enfrente al reformismo
chavista y la derecha, que obligue a
Chávez a retomar el camino hacia el socialismo.
Esto no es decir, que en el
pasado Chávez era socialista o tenía claras perspectivas de ir hacia allá. Lo
que planteamos es que con un poderoso movimiento revolucionario organizado en
un partido revolucionario de la clase trabajadora y el pueblo, obligaría a
Chávez definirse de una vez por toda en su carácter de clase. Sigue siendo crucial en las perspectivas
venezolanas, ya que a pesar de todo el retroceso del chavismo mucha gente y
sobre todo de la clase trabajadora, prefiere mantenerse en apoyo a Chávez
aunque cada vez más críticos, que arriesgarse asumir una situación de voto
castigo o de salto de talanquera y apoyar a la derecha. Su intuición y sentido
común les dice que aun bajo el chavismo
hay posibilidades, (cada vez más remota), de hacer avanzar el proceso
venezolano hacia una autentica revolución social y política.
De allí, que de todo este
análisis, nosotros la sección venezolana del CIT, asumimos la posición de y
consigna de: “Votar por Chávez no será
Suficiente… si no derrotamos el capitalismo y no asumimos las tareas de la
revolución socialista…” Es decir, nosotros apoyaremos la opción Chávez pero
esto no será suficiente para derrotar la contrarrevolución y profundizar la
revolución, debemos explicar de qué tareas se tratan, para darle sentido
concreto a la consigna, basta de cheque en blanco y no mas ilusiones en que
todo se va solucionar solo por la vía del líder-Chávez, al mismo tiempo
desenmascarar la hipocresía de la derecha y su engañosa oferta electoral y
plantear con sensibilidad y pedagogía la necesidad de trascender el polo
patriótico como frente popular y electoral, a
un poderoso frente amplio revolucionario que luche por el socialismo y
plantee la necesidad orgánica de construir una autentica alternativa
revolucionaria de los trabajadores y el pueblo.
Notas: para profundizar en los análisis, sugerimos
revisar los siguientes archivos, documentos y bibliografías.
(1)
“La Oposición de derecha logra
candidato único…” www.csrvenezuela.blogspot.com
13-02-2011.
(2)
“La Economía Venezolana-Como
la Burguesía Hurta la renta petrolera y el 71% del PIB”, Manuel Sutherland ALEM
(Asociación Latinoamericana de Economista Marxistas), www.csrvenezuela.blogspot.com
19-09-2011.
(3)
“la Formación de las Clase
Sociales en Venezuela 1964, y la economía minera petrolera en Venezuela
UCV1973”, Ensayos de Salvador de la Plaza.
(4)
ver archivos www.mundosocialista.net (Venezuela revolución y
contrarrevolución)
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