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Las causas de la crisis que atraviesa Venezuela

Las causas de la crisis que atraviesa Venezuela

Análisis politico del SR Abril 2018

Los altos precios del barril de petróleo pudieron por años mantener una ilusión de abundancia mediante la importación de alimentos, medicinas y otros rubros esenciales, apuntalados por el control de cambios de las divisas extranjeras, pero con la súbita bajada de los precios del petróleo, esa ilusión se vino abajo y. en vez de fomentar la producción nacional, el gobierno sigue atado a mecanismos arcaicos de control burocráticos. que no son más que gasolina al incendio.

Además de reducir la importación para el pago de la deuda externa, lo que ha generado los groseros niveles de escasez y, junto a eso, la especulación y el bachaqueo[1]. El gobierno ha repetido fórmulas ya fracasadas, de procesos políticos llamados socialistas, con las que se ha reforzado el poder de la burocracia y la casta militar, lo cual ha generado una corrupción galopante y una impunidad peligrosa.

Se ha afirmado en los últimos años que el proceso venezolano fue un genuino proceso revolucionario que tuvo sus picos entre el 2003-2006, que luego entró en una fase de contrarrevolución entre el 2006-2010, teniendo su punto de inflexión la muerte de Chávez como líder carismático del proceso, que permitió el avance definitivo de la derecha reformista, enquistada y agazapada dentro de las filas del Chavismo, tomando la dirección definitiva del proceso y llevarlo a la derrota. 

Es de esta forma como desde el 2011-actual, la revolución bolivariana entró en un estancamiento y retroceso, acelerándose con la crisis económica del capitalismo internacional que afectó los altos precios del petróleo y desnudó las limitaciones de las políticas populistas y asistenciales del Chavismo. Todo esto se acentúa también por la ausencia de una alternativa que realmente le disputara la dirección del país al Chavismo. Al mismo tiempo, ha permitido una recuperación de la derecha que venía de derrotas políticas y electorales durante los el periodo 1998-2002-2006-2012-13. 

Pero esto no es una garantía absoluta, la crisis actual es aun más profunda; no sólo es la debilidad económica histórica de Venezuela por su modelo rentista y exportador sólo de materias primas. No hay duda que la crisis tiene una combinación de factores, no debidas únicamente a las políticas del gobierno de Maduro y la herencia de los que fueron las gestiones gubernamentales de Chávez. Con esto se busca acelerar la caída del gobierno. Ante todo este complejo cuadro, hoy los habitantes de Venezuela en especial los trabajadores y el pueblo pobre sufren la crisis económica y política, que llego a lo social. Además de ello el ataque constante a la propiedad privada y a la actividad privada en la economía durante los casi 20 años de régimen Chavista se han expropiado más de 50.000 propiedades, grandes, medianas y grandes, desde fincas, empresas del comercio, empresas del sector comunicacional, petróleo, energía y tecnología

La pérdida de autoridad del gobierno por su degeneración corrupta y burocrática y la ausencia de un liderazgo revolucionario con moral y autoridad política, ha dejado un vacío enorme que está generando peligrosos elementos de descomposición social, asesinatos atroces, prácticas terroristas y paramilitares, métodos criminales de intimidación a la población para someterlas a un estado de shock. 

Una economía en desorden sin dirección, atrapada entre políticas de controles burocráticos en manos de dirigente corruptos, esto se refleja en el desastre cambiario, la inflación galopante y sin control, y carestía de la vida. Una crisis alimentaria que aun siendo un país con inmensas reservas petroleras, su situación se asemeja a la situación de algunos países africanos y con el respeto de estos pueblos 

El descontento popular se está convirtiendo en amargura, resignación y desmoralización, hay un reflujo en desarrollo y el debate Socialismo vs. Capitalismo, adquiere mayores dimensiones, que es aprovechado por los sectores de la oposición tradicional para desmotivar las bases del chavismo, si no cualquier cosa que saque a la población de la situación actual de miseria e incertidumbre, todo un escenario idóneo para el surgimiento de sectores radicales fundamentalistas tanto de un lado como de otro, y se ha visto con la aparición mayor de sectores militares en la actividad política y administrativa propia de los civiles, aunque con Chávez 

Con Maduro, este proceso se profundizo, dado la incapacidad de poder establecerse por encima de los sectores en pugna a lo interior de la amplia alianza que representa el chavismo se decanto por gestionar su difícil posición otorgándole mayor presencia de sectores radicales del militarismo. Es cierto que Maduro no es Chávez, y que no puede intentar ser como él, pero su posición de debilidad lo ha aprovechado quizás el sector menos democrático del Chavismo, que es el militar, y que al no tener contra peso logra imponer la deriva totalitaria[2] que se está viviendo en dicho país. Sin embargo, los peligros de una radicalización de la propuesta neoliberal de algunos sectores de la extinta MUD no es viable sin evitar una reacción de la masas que podrían colocar en la agenda una nueva revolución; al igual que el chavismo corrupto y burocrático en el poder, se encuentran entrampados entre la apertura capitalista con matices de políticas sociales. Es decir, ambos están atrapados en las políticas de la revolución bolivariana en su época dorada del 2004-2006. Por tanto están haciendo todo lo posible para dirimir la crisis actual en el contexto de un nuevo bipartidismo burgués entre PSUV y sus acólitos y la MUD y sus archipiélagos de partidos políticos oportunistas y reaccionarios. 

Todo este esquema de control político ha estado acompañado por una política económica errada, marcada por la ineficiencia y la corrupción, que ha llevado a casi la quiebra a la mayoría de empresas que dependen del sector público, y en el afán de controlar la economía ha llevado a la quiebra también a importantes empresas privadas, nacionales y trasnacionales. El ejemplo más claro, es el de la empresa estatal PDVSA, empresa que genera el 96%, casi la totalidad de las divisas que entran al país. Y que según fuentes de la OPEP en 2018 la estaría produciendo 1.500.000 barriles de Petróleo diarios, lo que implica una reducción del 60% con respecto a la producción en 1998, lo que impacta en el flujo de caja del gobierno, teniendo menos dólares para asumir sus gastos (Hard, 2018), logrando que las importaciones tanto públicas y privadas se vieran comprometidas, y se redujeran en un 60%, que sumado a la destrucción del aparato productivo que ha venido sufriendo el país desde 1998[3] ha provocado la reducción de la cantidad de productos disponibles en el mercado venezolano, para intentar paliar la situación y financiar su actividad el gobierno ha intentado dos vías. Por un lado la financiación externa, a través de la colocación de bonos en el sistema financiero internacional, lo que ha logrado que desde el 2014 se hayan pagado más de 60.000.000.000 de dólares a la banca financiera internacional comprometiendo el ya menguado presupuesto nacional y por la otro, el gobierno de Nicolás Maduro se ha visto en la necesidad imprimir dinero inorgánico a través del Banco Central de Venezuela, (Selman, 2014) esto ha impulsando la inflación a niveles de 85% mensual, lo que significa un 106.000 % anual (Hard, 2018), que ha causado la caída estrepitosa de la capacidad de compra de los salarios, según el CENDAS[4] la Canasta Básica Familiar[5] al mes de febrero de 2.018 estuvo ubicado en Bs. 35.000.000, lo que implica que una familia necesita Bs 1.166.666 diarios, siendo esta cifra lo equivalente a un mes completo del salario mínimo. El gobierno ha asumido este panorama como resultado de la polarización política, no como su responsabilidad en el manejo de la política pública en el país, esto revela no hay ninguna voluntad de rectificación económica y política en el gobierno profundizándose así la grave situación que vive el país.

El impacto de la crisis en la situación económica, política y social de Venezuela

La crisis política


Como se ha descrito la crisis política de Venezuela proviene de dos vertientes principales: una relacionada con la correlación de fuerzas a lo interior del Chavismo y otra como consecuencia de la crisis económica que ha sumido el país en una grave situación humanitaria, las cuales ha puesto en discusión la posibilidad real de la salida del chavismo de posiciones de poder por primera vez en 20 años, producto de la ya menguada popularidad del gobierno que lo llevo a una derrota en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015.

Se pone en consideración la correlación de fuerzas a lo interno del chavismo como una causa por su peso en la propia actividad de gobierno, dado como se ha dicho anteriormente el presidente Nicolás Maduro, no ha logrado establecerse como líder indiscutible de dicha fuerza política, siempre a la sombra del Presidente Chávez, no ha podido manejarse de modo Bonapartista[6] (Grimaldo, 2017) cediendo en buena parte a las exigencias de las más fuertes corrientes internas, lo que le ha impedido tomar medidas necesarias para el saneamiento de la economía o para la mejor gestión de gobierno, que pudieran lesionar intereses de dichos grupos de poder 

Lo que ha hecho por ejemplo manteniendo del control de cambios, que ha servido para la fuga de divisas y de mecanismo de corrupción, para seguir favoreciendo a sectores económicos en detrimento de la economía del país (Hard, 2018) (Selman, 2014) (Fuenmayor Toro, 2017), conservando el subsidio a la gasolina y los combustibles fósiles, que hace que el país pierda alrededor de 18.000 millones de dólares anuales, y que los grandes favorecidos son las mafias de contrabando de combustible hacia países vecinos como Colombia, las Antillas Holandesas, Trinidad y Tobago y Brasil. Esto ha creado un desequilibrio económico generando distorsiones que continúan destruyendo la economía y que luego las consecuencias las sufren los habitantes de dicho país.

Esto ha impactado en la política, dado que luego de la derrota electoral de las elecciones parlamentarias del 2015, el gobierno de Venezuela ha recrudecido el ataque a la Asamblea Nacional (órgano legislativo nacional), reduciendo las competencias, hostigando a sus miembros, hasta llegar a declararla en desacato judicial para intentar disolverla, llegando a hasta intentar la disolución de dicho poder por vía judicial con la sentencia Nº 159 del 29 de marzo del 2017 que desencadenó la de protestas que culminó con el llamado controvertido de la Asamblea Nacional Constituyente y la aplicación de sanciones por parte de EE.UU, Canadá, y a Unión Europea por violaciones de los derechos humanos y violaciones al orden constitucional vigente por parte del gobierno nacional, acrecentado aun más el aislamiento político y la crisis económica.

La situación en el país no luce esperanzadora, con el adelanto de las elecciones el chavismo intenta lavarse la cara y dar muestras de rectificación pero son medidas que se enmarcan en la situación de ilegalidad y violación del régimen legal vigente.

La cuestión de los derechos humanos

Venezuela se ha ufanado de ser un garante de los derechos humanos pero con la crisis se esa posición se ha puesto en duda, por un lado la represión política y policial, y por otro lado el deterioro en los servicios básicos y la híper inflación ha llevado a la desatención de la condición de vida de los venezolanos. Desde el año 2015 se han llevado a cabo un conjunto de acciones en el orden de la seguridad ciudadana llamado Operación para la Liberación del Pueblo (OLP), que era un plan militar de seguridad interna que pretendían atacar a las grandes bandas criminales armadas desde la búsqueda en sus bases de actividad en los barrios marginales de Caracas y otras ciudades de Venezuela. Dicha operación tuvo como resultado 44 acciones que pueden ser calificadas como masacre, donde reinaba la impunidad y las ejecuciones extrajudiciales[7], que no lograron acabar con la violencia sino que al contrario dejaron una estela de terror e impunidad.

Como resultado de la polarización política se dieron la ola de protestas de 2017 las cuales tuvieron como resultado 147 fallecido en distintas circunstancias en el que el estado está comprometido, tanto por acción propia de las fuerzas represivas como por omisión de comisión de delitos en las concentraciones opositoras. Además dentro de ese mismo contexto hubo una ola de aprehensiones de carácter político a dirigentes y activistas de la oposición, recluyendo a esas personas en lugares no aptos para la reclusión, en condiciones inhumanas, sometiéndolos a tribunales de jurisdicción militar violando el derecho a la defensa y al debido proceso, practicando procedimientos de aislamiento y traslados inconsultos a los detenidos, todo esto ha llevado al gobierno de Venezuela a ser considerado como violador de los derecho humanos.

Por otro lado, producto de la crisis económica se han visto comprometidos los servicios de salud y la alimentación de sectores de la población considerados vulnerables, según la ONG Caritas[8] la población infantil con desnutrición ha crecido, puntualizando que en niños de menos de 5 años a una desnutrición aguda moderada es de 8% y una desnutrición aguda severa es de 3% y un 54% tienen algún nivel de deficiencia nutricional por la subida de la imposibilidad de las familias de escasos recursos costear la compra de producto para la alimentación básica del grupo familiar y en el mejor de los casos sub alimentando a los niños.

El otro aspecto es el referido al acceso a medicinas; la ONG Médicos por la Salud estima que la solo el 38% de los medicamentos esenciales incluidos en la lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) están disponibles, siendo los disponibles importados a tasa del llamado dólar paralelo, lo cual encarece sus costos, dificultando a la familia venezolana poder cubrir con los precios de los mismos, haciendo difícil el cumplimiento de los tratamientos, así mismo las condiciones de los hospitales ha ido en franco deterioro, sufriendo la emigración de personal médico y de enfermería, la escasez de insumos médicos, que hace que los pacientes tengan que cubrir con todos los gastos de las intervenciones quirúrgicas, siendo igual o más costoso el sistema público que el privado, a pesar que el privado sufra también de la escasez de insumos médicos y de la emigración de los profesionales de la salud. 

El fenómeno de la emigración

En Venezuela a consecuencia de la crisis económica, de la caída de los ingresos netos de los trabajadores, de la persecución a la iniciativa privada, de la falta de garantías económicas y políticas, de la caída en la confianza a la gestión pública, de la crisis presupuestaria en la educación, del deterioro de los servicios públicos, y por ende de la mala gestión pública y de la que se ha convertido en el mayor país de migrantes , algunas cifras hablan de hasta 4 millones de personas, lo que representaría algo más del 12 % de la población del país, se invirtió la situación de la migración venezolana, de ser un país receptor de migrantes a ser un país de inmigrantes, desde la década de los 50 del siglo XX con las grandes migraciones de europeos atraídos por el gran desarrollo que vivía Venezuela y expulsados por las graves condiciones económicas que había en el continente europeo luego de la llamada segunda guerra mundial, pasando por la llegada de un gran contingente de migrantes provenientes del cono sur del continente sudamericano desterrados por las dictadoras militares que asolaban en esos países entre los años 70 y 80 del siglo pasado, y terminando con la inmensa cantidad de personas provenientes de Colombia desplazados por la guerra interna que se recrudeció a finales de la década de los 90 del siglo XX .

Ahora, por la situación de crisis económica, política, social y humanitaria que vive el país centenares de miles de venezolanos han tenido que marchar a otras latitudes. Según cifras extraoficiales, sólo en 2017 a Colombia han emigrado cerca de 500.000 personas, al Perú 100.000, cifra parecida al Chile, cerca de 300.000 personas han elegido a los Estados Unidos de América para emigrar, para tomar algunos ejemplos. Según la ACNUR las grandes migraciones suceden en situaciones de guerra interna o agresiones externas, graves sequias o desastres naturales y graves crisis económicas. El g12 de marzo del 2018 la ACNUR ha calificado a los emigrantes venezolanos como refugiados, intentando darle un carácter formal a la situación,

Dicho panorama representa toda un desafío para los países vecinos a Venezuela por la poca preparación que se tiene para la acogida de refugiados en su territorio, además de todos los problemas que pueden surgir (y que están surgiendo) en los países de acogida, como el colapso de los servicios por la sobrepoblación repentina de poblados fronterizos.

Perspectivas

Construir la ausente hasta ahora, alternativa revolucionaria

El potencial para construir a partir de las luchas y los conflictos un poderoso movimiento popular, plural, amplio, revolucionario que desarrolle una plataforma orgánica de coordinación que abra las compuertas de una alternativa política de las clases sociales oprimidas, explotadas por las burguesías, está en el ambiente. Pero lamentablemente las "vanguardias" o sectores más avanzados políticamente están atomizados, fragmentados y confrontados entre sí, y aun peor los que poseen mayores potencialidades de ser punto de inicio de este movimiento, se encuentra bajo una lógica política de subordinarse al nacionalismo burgués y populismo radical de izquierdas del Gobierno bajo el argumento de hacer fuerza de unidad para enfrentar a la derecha y al imperio. Estos sin distinguir que en el seno del propio gobierno nacional se expresan elementos y políticas que atentan, atacan los intereses de los trabajadores. 

Paradójicamente estos grupos dicen defender la autonomía e independencia, pero se apoyan en el gobierno para hacer sus políticas y subordinan toda crítica todo intento de insurrección de la masas bajo la defensa abstracta del gobierno.

De igual forma ocurre con otro sector de trabajadores que manipulados por sus dirigencias, son llevado bajo la misma lógica pero en confrontación con el Gobierno, a ser parte de la comparsa de la derecha burguesas y reaccionaria. No hemos sido capaz de buscar espacios genuinos de encuentros y alianzas que nos permitan con nuestras diferencias golpear juntos.Es necesario abrir un debate urgente sobre cuál debe ser nuestro rol en el actual contexto de la lucha de clase de nuestros país, y que balance sacamos de estos 20 años de proceso político bolivariano.

Hay un peligroso reflujo político en desarrollo, las desmovilizaciones y desmoralizaciones están en pleno avance, la apatía y la actitud apolítica se está ya manifestando en amplias capas de nuestra gente. Todo esto no afectará ni al reformismo nacional burgués del chavismo ni a la derecha tradicional, pues a ellos esto les favorece, ¡la política para los políticos!

Pero si nos afecta a los que intentamos organizarnos de manera consciente para cambiar la realidad que nos oprime, margina, explota, enajena.

Paradójicamente, la crisis del sistema capitalista es aguda, sistemática, crónica. Solo puede reciclarse en si misma pero cada vez más destruyendo lo poco de progresivo que ha tenido en su más de dos siglos de existencia. Esto sigue planteando oportunidades y la necesidad de construir alternativas.

Por ello tenemos una gran responsabilidad los que vamos un paso adelante en la conciencia política de clase en buscar los métodos, las tácticas que nos permitan avanzar en esa dirección, la de construir, desarrollar un alternativa política de la clase, entiéndase el pueblo, los trabajadores pobres, explotados, oprimidos por el sistema capitalista imperante en nuestro país.

Existe un acumulado histórico de experiencias nacionales e internacionales que nos permitirían buscar lecciones, elementos para avanzar, pero sin duda, un primer paso sería colocar nuestras fuerzas y capacidad de organización en las luchas que se están desarrollando a escala nacional contra los despidos, el abuso de poder, el nepotismo, la corrupción, la criminalización de las luchas y de los luchadores, el burocratismo, el fascismo de la derecha, la resistencia anti-imperialista, la defensa del medio ambiente, de la naturaleza, de la madre tierra, del derecho a la tierra y autodeterminación de los pueblos indígenas , de las comunas por ser una verdadera iniciativa de una nuevo modelo de organización social de la sociedad y no un aparato clientelar del gobierno, en fin de todas las luchas que todos los días con su saberes y experiencias nuestra gente hace por defenderse, por resistir por sobrevivir.

Si somos capaces de hacer esto, estaremos dando un primer paso hacia la construcción de esa alternativa hoy ausente en la artificial polarización entre chavismo y la derecha tradicional.

Pero no seamos ingenuos, un proceso como el que acá en cierta forma idealizamos, traerá como consecuencia inevitables superar muchas de las actuales "vanguardias" existente, las cuales, por sus posturas históricas, sectarias y oportunistas les dejara en evidencia y será superada por las luchas y por la nueva generación de luchadores que nacerán y que ya están en gestación y desarrollo en el actual período.

Se debe tomar la iniciativa, convocar ya encuentros regionales de trabajadores y pueblo en lucha, que de estos encuentros salgan elegidos voceros de cada sector, organización en lucha, para conformar comités de coordinación, y un plan, programa mínimo de lucha, demandas, reivindicaciones y propuestas. De estos encuentros regionales, locales, sectoriales, debe salir una incitativa para realizar un encuentro nacional de cara al pueblo y a los trabajadores y coloque una agenda política alternativa.

Estos procesos serán complejos, duros, serán saboteados no solo por factores de poder dentro del gobierno y obvio de la derecha; si no también de sectores "nuestros" que verán en estas iniciativas una amenaza a sus intereses y zonas de confort.

Por ello debemos actuar con audacia, sometidos a las demandas, necesidades, sufrimiento y aspiraciones de nuestra gente, hablar claro sin enredos y retórica que caigan en la demagogia y el populismo.; y actuar con sentido de la realidad. 

Un movimiento como este en una primera fase no será de miles, ojala nos equivoquemos, pero será en principio de sectores de vanguardia que estarán dispuestos a dar el primer paso, y si lo gramos construir aun con debilidades y amenazas pero con la fuerza de sus base y de un plan mínimo de lucha común, no solo daremos el primer paso si no que daremos inicio a una segunda revolución que es lo que demandada la actual situación socio política del país.

Al mismo tiempo, debemos levantar un plan de emergencia social ante el deterioro de la calidad de vida de los trabajadores y el pueblo que proteja los salarios, el acceso pleno a la cesta básica y la canasta alimentaría, así como la calidad de los servicios básicos fundamentales. 

Este plan de emergencia debe ir acompañado de un programa mas estratégico que busque dar soluciones estructurales a la crisis actual del país, que sufren los trabajadores y el pueblo. 

Desde nuestras perspectivas, creemos que debe estar dentro de este programa, 

· La nacionalización del sistema financiero y bancario, del comercio exterior,

· La repatriación de la fugas de capitales y cárcel a los corruptos venga de donde vengan,

· Reforma fiscal para que sean los ricos quienes más paguen,

· Revisar los tratados de doble tributación que estimulan fuga importante de capitales,

· Revisión de los subsidios que han atrofiado el aparto productivo nacional, creando grande mafias de corrupción que estimulan el contrabando y el bachaqueo.

· Revisar los acuerdos internacionales en materia financiera - deuda externa - y de concesiones extractivitas de nuestros recursos naturales, donde se están desarrollando estrategias de negocios con potencias extranjeras que puede empeora la vida de nuestra población, la destrucción del medio ambiente, el desplazamiento de nuestros pueblos originarios, la explotación y contrabando de materias primas sin valor agregado al país y con saldos de deudas sociales y medio ambientales incuantificable, etc.

· Priorizar la educación, la cultura, en todos sus niveles ampliamente democrática y participativa, popular no clientelar ni populista, como ejes centrales de la transformación de una nueva sociedad mas humana. 


No son entonces cualquier cosa por la cuales debemos luchar los trabajadores...


¡Trabajadores Uníos!, ¡Socialismo o Barbarie!

Ante la grave crisis social, económica, política y humanitaria

Frente amplio revolucionario, popular y democratico.
Declaración política de Socialismo Revolucionario, Venezuela


[1] En el argot popular venezolano se le dice a la acción de comprar un producto en una tienda a precio regulado para revenderlo a hasta tres veces su valor, situación que es posible por la escasez de alimentos en la cadena de distribución regular, este fenómeno ha llega hasta establecer cadenas paralelas de distribución de alimentos para burlar la regulación del gobierno. 


[2] Cuyo corolario ha sido la imposición de una Asamblea Nacional Constituyente que ha usurpado los poderes establecidos en la constitución, y que intenta ponerse por encima de ellos estableciéndose como un supra poder, al cual todos los otros poderes deben subordinarse.


[3] Según Conindustrias el parque industrial del país se ha reducido en 90% desde 1998 revisado en Http://www.el-nacional.com/noticias/economía/conindustria-venezuela-necesita-con-urgencia-recuperar-produccion_219602


[4] Centro estadístico económico afiliado a la Federación Venezolana de Maestros (FVM), dicho centro es una de las referencias en Venezuela a la hora del análisis de la capacidad de compra del venezolano.


[5] Es un índice que mide la variación mensual de los precios de los productos y servicios necesarios para una familia venezolana conformada por 4 miembros


[6] Este concepto, principalmente, hace referencia a una situación de equilibrio entre las clases sociales, donde la hegemonía aparece en crisis dando una suerte de empate entre ellas , colocándose el líder por encima de estas para mediar y gestionar la crisis., se usa este término extrapolándolo a la lucha interna entre los factores de poder dentro del chavismo


[7] Según el informe del observatorio venezolano de violencia del 6 de octubre del 2017 recuperado en la pagina Https://www.observatoriodeviolencia.org.ve/olp-la-mascara-del-terror-oficial-en-venezuela/


[8] Según la directora humanitaria de Caritas Internationalis Suzanna Tkale, en entrevista al portal El Estimulo el 28 de julio del 2017 recuperado en la página: Http://elestimulo.com/blog/caritas-54-de-los-ninos-en.venezuela-tienen-deficiencias-nutricionales-/

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