lunes, 5 de abril de 2010

Educación en Europa 10 años del Proceso de Bolonia ¡No hay razones para celebrarlo!

Educación en Europa
10 años del Proceso de Bolonia
¡No hay razones para celebrarlo!
Tilman Ruster, SLP (CIT en Austria)

El 11 de marzo de 2010, tendrá lugar en Viena y Budapest la “cumbre de Bolonia”. Están previstas grandes ceremonias acompañando a la conferencia, con los ministros europeos de Ciencia y Educación participando para celebrar el 10º aniversario del Proceso de Bolonia.
El Proceso de Bolonia y los crueles ataques a la educación pública que fomenta, son uno de los desencadenantes de las masivas protestas estudiantiles que hemos visto en los últimos años.
En Viena, y en muchas otras ciudades, se están llevando a cabo preparaciones para realizar manifestaciones y bloqueos contra la cumbre.
¿Pero cual es la razón del enfado de tantos estudiantes en Europa?
El Proceso de Bolonia se inició en 1999 en una reunión de los ministros europeos de Ciencia que tuvo lugar en la ciudad de Bolonia. En aquel entonces, se argumentó que este proceso incrementaría la movilidad, la competitividad internacional y la “empleabilidad” de los estudiantes europeos. Se dijo que debía establecerse un consenso a nivel europeo en el sistema de educación superior, basado en los ideales de Bolonia.
Pero en las universidades europeas se hicieron claras las intenciones reales de los ministros de Ciencia europeos: los estudiantes deberían ajustarse a “las necesidades de la economía” lo mejor posible. En vez de recibir una exhaustiva educación social, el objetivo era ahora aprender de memoria lo máximo posible en el menor tiempo posible.
La implementación del Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS) obliga a los estudiantes a someterse a una permanente “evaluación” de su eficiencia. Se trata de ganar los ECTS requeridos en un tiempo específico. Como el tiempo permitido para conseguir los puntos ECTS requerido es, a menudo, muy corto, muchos estudiantes desarrollan enfermedades relacionadas con el estrés y están generalmente sobrecargados de trabajo.
A causa del estricto horario de estudio, a menudo los estudiantes no tienen tiempo para financiar sus estudios con un trabajo. Esto excluye de asistir a la universidad, en primer lugar, a los hijos de las familias pobres. El 46% de los estudiantes austriacos viven bajo el umbral de la pobreza.
Incluso la “mejora en la movilidad” prometida a los estudiantes, no se ha llevado a cabo. La presión para terminar la universidad en un tiempo fijo, al igual que las tasas de matrícula para los estudiantes de largo plazo, no permiten el “lujo” de estudiar un semestre en el extranjero.
La implementación del grado (Bachelor degree), que puede ser obtenido en un tiempo relativamente corto, permite a los empresarios tener acceso a una reserva de graduados universitarios de bajo sueldo. El posgrado viene con grandes barreras que de nuevo penalizan económicamente a los menos ricos.
El plan de la Comisión Europea para subvencionar 5 universidades europeas de élite sigue esta moda de dar sólo a unos pocos una educación adecuada y adaptar simplemente a todos los otros estudiantes a sus tareas en el proceso de producción. Sólo se necesita a unos cuantos altamente cualificados para maximizar los márgenes de beneficio.
De acuerdo a esta lógica, en tiempos de crisis, se tienen que hacer enormes recortes en los servicios públicos tales como la educación, mientras al mismo tiempo cientos de compañías insolventes engullen miles de millones del dinero de los contribuyentes.
Con el Proceso de Bolonia la UE está una vez más sirviendo a los intereses de los grandes negocios, contribuyendo al siempre creciente hueco entre ricos y pobres. Para el capitalismo y la gran empresa, la educación debe ser lo más barata posible. Los aspectos que no están en línea con la doctrina del “eterno crecimiento”, simplemente no se incluyen en el currículo.
La adopción del Proceso de Bolonia fue un acto burocrático sacado adelante sin un apoyo democrático en las universidades o entre la sociedad. El caos que este proceso ha significado para las universidades está todavía causando grandes trastornos, incluso después de 10 años.
El aparato burocrático que necesitan ahora las universidades y los costos asociados, han sido utilizados, por ejemplo en Alemania, como justificación para la introducción de tasas. Todo esto fue decidido sin el acuerdo de los estudiantes ni del personal universitario.
En vez de permitir decidir a aquellos que estaban directamente afectados, los cuerpos de decisión existentes, ya de por sí débiles, se alinearon incluso más con los intereses de los grandes negocios. En el consejo de universidades de Austria, se sienta en la actualidad un representante de los sindicatos junto con 33 representantes de los negocios. Aproximadamente el 42% de los miembros del consejo son bancos o ejecutivos de las industrias.
Y todo esto en el contexto de grandes ataques sobre lo que fue ganado en el pasado por el movimiento estudiantil y obrero.
El fenómeno de “generación de prácticas” afecta en primer lugar a gente joven con calificaciones académicas. En vez de obtener una posición permanente, son simplemente enviados de un trabajo no remunerado a otro.
“Generación crisis”
El desarrollo del desempleo juvenil masivo y el aumento del empleo precario están llevando a un incremento del miedo sobre el futuro entre la generación joven.
Las secciones del CWI en varios países cumplen un papel importante en el intento de organizar estudiantes y gente joven en la lucha contra esta situación.
En Inglaterra y Gales, el Partido Socialista (CWI en Inglaterra y Gales) y los activistas de Socialist Students desarrollan un papel importante en la campaña Youth Fight for Jobs (Juventud en lucha por un empleo), que pretende organizar a la gente joven en la lucha contra el desempleo masivo, por los trabajos reales, la educación gratuita y un futuro decente.
En una serie de países, los estudiantes y los jóvenes han dado ejemplo a la extensa clase trabajadora tomando la acción militante contra la crisis económica capitalista.
Las protestas masivas y los movimientos de ocupación que han sacudido recientemente Alemania, Austria, Grecia, Italia, España y Francia, muestran el camino a seguir. En Francia, la valiente lucha de los estudiantes escolares obligó al gobierno y al ministro de Educación, Xavier Darkos, a retrasar los ataques que tenía planeados.
Por eso, en los últimos años, el Proceso de Bolonia y sus consecuencias han llevado a las más poderosas protestas estudiantiles en mucho tiempo. Las aulas han sido ocupadas, las carreteras y las estaciones de tren bloqueadas, se han llevado a cabo manifestaciones masivas y muchas más acciones. Desafortunadamente, ha habido una clara ausencia de un programa político del movimiento y una vinculación internacional de las luchas.
Junto con las protestas en Viena y Budapest contra la cumbre de Bolonia, habrá también una contra-cumbre en Viena. Las manifestaciones y bloqueos conjuntos contra la “celebración del décimo aniversario” deberían ser ampliamente construidas por el movimiento de protesta. Representantes de los sindicatos y otros activistas políticos han sido invitados.
Viena ya ha sido testigo de una manifestación de más de 50.000 participantes bajo el eslogan: “Dinero para educación, no para bancos y empresas”. La protesta triunfó al unirse los cuidadores infantiles y los obreros metalúrgicos, que estaban haciendo una acción en ese momento.
Vincular el movimiento por una educación gratuita con otras luchas que tienen lugar en la sociedad y con las exigencias anticapitalistas, daría al movimiento un programa y permitiría un éxito duradero. Por ejemplo, el Sozalistische LinksPartei (CWI en Austria) pide 10.000 millones de euros para la educación y los servicios sociales, que iguala la suma gastada por el gobierno austriaco en el rescate a los bancos.
Qué es lo que pedimos
• Educación gratuita desde el jardín de infancia hasta la universidad;
• Abajo con el Tratado de Bolonia, reorganización de las universidades bajo el control democrático de los estudiantes, profesores, ayudantes y representantes democráticamente elegidos por la sociedad, incluidos los sindicatos;
• No a las tasas en educación;
• La introducción de una beca para todos los estudiantes;
• Trabajos garantizados después de la universidad o las prácticas para todos. Lucha contra el desempleo: reducción de las horas semanales de trabajo manteniendo el salario completo;
• Fin del sistema capitalista enfocado al beneficio y que exista en su lugar una alternativa socialista, donde la economía y la sociedad avancen democráticamente para satisfacer las necesidades de todos;
• Por una lucha conjunta de los estudiantes, los trabajadores y los desempleados por toda Europa y todo el mundo. ¡No pagaremos por la crisis capitalista, que paguen los jefes!
• Por una jornada de acción conjunta en toda Europa, uniendo los movimientos de las huelgas generales en Grecia, los estudiantes contra el Tratado de Bolonia, los trabajadores turcos de Tekel contra la privatización, los trabajadores irlandeses contra los ataques al sector público, a las pensiones y a su nivel de vida, y otras muchas luchas más.

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