domingo, 30 de abril de 2017

Editorial

Ante la situación de descomposición social y política del  Estado Venezolano y de la política Bipartidistas MUD PSUV y derivados


A nuestro país Venezuela lo están acorralando, la derecha miserable que no le importa nuestra tierra y nuestra gente sino la renta del petróleo se arrastra ante elementos imperiales para hacer arrodillar al gobierno.

El gobierno es solo el pico de la montaña, detrás de la derrota de este gobierno que por demás es incapaz e incompetente, esta  la derrota de un pueblo pobre y trabajador que fue de los primeros en la región y en el mundo en decirle al imperialismo mundial ¡No! al neoliberalismo y dio su confianza a una propuesta reformista que con el tiempo tomo características anti capitalista. Es así como nació la proposición, después de los eventos del 2002-2003, del socialismo del siglo 21.  Planteamiento que consolido la confianza del pueblo trabajador en el proceso revolucionario bolivariano liderado en su momento por Hugo Chávez. Sin embargo esa propuesta ha sido distorsionada y sus elementos progresistas, traicionados.

Por otra parte, ante la inminente derrota electoral del chavismo corrupto y burocrático en el poder. Derrota que se consumara no por las propuestas políticas de la derecha y sus derivados seudo independientes oportunistas, sino por el voto castigo expresado en la abstención y el voto nulo de un pueblo que se siente traicionado y decepcionado. Que al no ver alternativas revolucionarias de clase, asumirá tales acciones para expresar su descontento y protesta.

Esta derrota polticia del chavismo corrupto y burocratico en el poder, abrira las compuertas de una reacción de derecha que en primeras instancia se disfrazara de un discurso abstracto de democracia y de gazapo social y popular para esperar el momento para sacar sus dientes e inocular su veneno capitalista neo colonial y neo liberal.

Ante este panorama, el gobierno actual liderado por Nicolás Maduro, el Presidente de la AN Diosdado Cabello, los altos oficiales de las FANB y la camarilla de burócratas civiles y militares, no recurren al pueblo, a la movilización, no se hacen a un lado para que el genuino poder popular actúe, en fin se arrincona en su zona de poder burocrático; y sólo actúan bajo amenazas y acciones de intimidación buscando no confrontar a la derecha sino de imponer su poder burocrático para equilibrar fuerzas y buscar como dijo Maduro durante las fracasadas Mesas de paz del 2014 un pacto de coexistencia pacífica.

Horas, tiempos turbios sufre entonces nuestro pueblo pobre y trabajador

A tales disyuntiva, nos planteamos ¿que hacer?. Ahí el debate no bizantino, sino honesto y revolucionario para ver nuestras fallas y nuestros aciertos,  buscar lo que nos convoca como pueblo trabajador y luchar unidos como un solo puño. Para ello es indispensable, fundamental, neutralizar los egos hedonistas de ciertas orgánicas de izquierdas, reconocernos en nuestra rica diversidad y desarrollar liderazgos colectivos que nos permitan reconstruir el tejido social revolucionario que en nuestro país es muy rico y muy avanzado en ideas;  solo que lo hemos frustrado por las mezquindades, los infantilismo y los sectarismo de los egos personalistas.

Este proceso de reconstrucción de una nueva alternativa no partirá de cero, tiene como base de apoyo las  ricas experiencias de luchas de los últimos 70 años, las de este proceso de 15 años y de la savia nutritiva que nos ofrecen otras experiencias extraordinarias de pueblos hermanos en diferentes latitudes de esta aldea global en la cual habitamos.

Sin idealizar, pero sin subestimar al pueblo pobre y trabajador se debe poner toda nuestra fe materialista y dialéctica en su potencial de poder creador y transformador. En este sentido debemos estar conscientes entonces que más que una lucha de clases será y es una guerra donde es inútil  conducirla por un solo camino o estrategia de poder, habrá que combinar, equilibrar, desarrollar todas las tácticas y estrategias que nos permitan alcanzar el máximo objetivo que es derrotar al capitalismo en todas su variantes, reformistas, reaccionarias, humanistas, seudo keynesianas de anti austeridad etc.

Y mucho más que todo esto, pues un solo palo no hace montaña ni una gota de agua forma un río, un océano, un mar, un lago. Se necesitan millones de gotas para ello, así que acá solo intentamos  colocar una gota de las tantas que necesitamos unir.

Por una alternativa revolucionaria genuina del pueblo trabajador. Las actuales referencias políticas del neo bipartidismo ínter burgués PSUV GPP - MUD derivados no nos representan.


Como acto de protesta y dignidad del pueblo trabajador el 6D apoyaremos el Voto Nulo como expresión política que de inicio a la reconstrucción de esa nueva alternativa revolucionaria.

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