sábado, 6 de junio de 2009

Es necesario luchar contra el desempleo

Patricio Guzmán

“Estamos viendo un aumento sin precedentes a nivel mundial del desempleo y del número de trabajadores en riesgo de caer en la pobreza”.

Juan Somalia, Director General de la Oficina Internacional del Trabajo. 28-05-2009

La recesión capitalista global se ha transformado en una crisis social. La cesantía es vez mayor. Desde los medios de comunicación tratan de convencernos que esta es una crisis más y que pronto pasará, la verdad es que no se vislumbra el fin de la recesión, pero los principales analistas capitalistas estiman que incluso si la recesión se terminara ahora, la recuperación sería lenta y se necesitarían de 3 a 5 años para volver a los niveles de ocupación anterior al estallido de la crisis hace cerca de dos años.

El 28 de mayo, la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) difundió un comunicado en el cual muestra nuevas proyecciones sobre el mercado del trabajo para 2009, que señalan un nuevo aumento del desempleo, de los trabajadores pobres y de las personas con empleos vulnerables, y ha aumentado sus proyecciones de desocupación a un rango de entre 210 y 239 millones de desempleados a nivel mundial para 2009. De acuerdo con el reporte de la OIT esto corresponde a tasas de desempleo mundial de 6,5 y 7,4 por ciento, respectivamente.

El informe de la OIT también indica que “Las proyecciones actualizadas sobre pobreza global señalan que 200 millones de trabajadores están en riesgo de pasar a formar parte del segmento de personas que viven con menos de dos dólares al día entre 2007 y 2009” y que “La crisis está golpeando de manera dura a los jóvenes. Se espera que el número de desempleados jóvenes aumente entre 11,6 millones y 17,7 millones entre 2008 y 2009. Se prevé que la tasa de desempleo de los jóvenes aumente de alrededor de 12,2 por ciento en 2008 a entre 14,1 y 15,1 por ciento en 2009.”.

En Chile, las cifras oficiales maquilladas de desempleo han llegado a cerca del 10%. Lo que hay detrás de estas cifras, no se limitan a cientos de miles de trabajadores sin ocupación; los que tienen trabajo tienen que enfrentar la intensificación del trabajo, el alargamiento de los días y jornadas de trabajo, el aumento del trabajo precario que va desde subcontratados y trabajadores sin contrato de trabajo hasta ‘coleros’ en aumento en las ferias. Están aumentando los remates de viviendas por no pago de dividendos e incluso han comenzado a surgir las ‘ollas comunes’ en los lugares más golpeados por la cesantía. Paralelamente los empresarios aprovechan la crisis para reducir los salarios y quitar beneficios. A los capitalistas no les importará incluso hambrear el pueblo para mantener sus ganancias.

Necesitamos un paquete de rescate para los trabajadores y sus familias, no para los multimillonarios.

Los gobiernos al servicio de los empresarios y el capitalismo se han preocupado de rescatar a las empresas capitalistas, transfiriendo sumas gigantescas de dinero público a la banca y a las grandes empresas, de esa manera ‘socializan las perdidas, mientras los beneficios permanecen privados’. Entretanto a los trabajadores sólo les llegan migajas que no alcanzan a mitigar las consecuencias de la cesantía. Incluso en Chile, donde las instituciones financieras muestran enormes ganancias, con la excusa de apuntalar la liquidez de la banca el gobierno transfirió cerca de 5.000 millones de dólares a tasas preferenciales. Inmediatamente los bancos iniciaron despidos masivos.

Hay una ofensiva global de los empresarios para que los trabajadores paguemos la recesión, producto de una ‘fiesta de despilfarro y especulación’ en la que no tuvimos participación. Los patrones han intensificado la ‘productividad’ de la jornada de trabajo, buscan extender los días laborales (por ejemplo en la banca con la extensión del trabajo a los fines de semana, o después de los horarios tradicionales), quieren poder extender libremente la jornada laboral que la última reforma había reducido a 40 horas semanales, y desean liquidar o al menos rebajar el salario mínimo, presionando para que no se reajuste este año de acuerdo con la inflación (lo que en moneda real significaría una reducción salarial) y planteando que los sectores más golpeados por la crisis, como los jóvenes, trabajen sin salario mínimo y con subvención estatal (esto último ya lo que ya han conseguido). Otro punto largamente acariciado por los capitalistas es terminar con la indemnización por años de servicio en caso de despido, algo ya han conseguido contra la indemnización con las medidas adoptadas en el ‘Plan Pro Empleo’, que permite dilatar el despido por 5 meses, financiando ese periodo de supuesta ‘capacitación’ del trabajador con fondos que en gran parte provendrán del propio fondo de seguro de desempleo, capitalizado individualmente por el trabajador.

Como hemos señalado antes, el llamado ‘Plan Pro Empleo’ no tiene que ver con la creación de empleos sino con una operación de maquillaje de las cifras oficiales de desempleo, transferencia de recursos a la empresa privada y abaratamientos de los costos de reducción de la planilla de trabajadores. Es lamentable que Arturo Martínez, en nombre de la CUT, se haya prestado para apoyar esto, lo que necesitamos es un plan de emergencia de inversiones sociales que de verdad provea de trabajo a muchos cesantes.

Por una Movilización Nacional Contra la Cesantía y sus consecuencias:

Tenemos que organizarnos para luchar contra las consecuencias de la recesión en el empleo, los trabajadores contamos a nuestro favor con el número, nosotros somos los que movemos al país y producimos la riqueza. Pero sólo con organización y moviéndonos tenemos capacidad de hacer pesar nuestra fuerza. Tenemos que organizarnos para buscar solidariamente salidas a los problemas y enfrentar a los patrones, los comités de deudores habitacionales y sus organizaciones – como Andha Chile - que están dando luchas valerosas, los cesantes que se están organizando y presionando a los municipios, el llamado a la movilización de la CUT de la región de La Araucanía (la más castigada por la cesantía), marcan el camino correcto.

Pero no es suficiente, ante un problema social nacional necesitamos una respuesta nacional. Es necesaria una movilización nacional con un pliego de reivindicaciones concretas y claras, tenemos que aunar todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas del pueblo, que estén dispuestas a luchar.

Preparemos una Movilización Nacional para exigir:

Un plan nacional de inversiones en obras públicas (construcción y mantenimiento de viviendas sociales, hospitales, colegios, caminos y puentes…), bajo control de los trabajadores y los ciudadanos.

La prohibición de despidos masivos y el uso del despido ‘por necesidades de la empresa’

La suspensión de todos los remates de viviendas, y la condonación de las deudas.

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