lunes, 13 de junio de 2011

Ollanta Humala gana definitivamente las elecciones en Perú.


¿Para cuantas elecciones sirve “el mal menor”?

  
Celso Calfullan, Socialismo Revolucionario (CIT)

 La elite dominante peruana y de otros países latinoamericanos, todavía no salen de su perplejidad ¿Como es posible que en un país con grandes niveles de crecimiento económico? Gane un candidato que ellos consideran antisistemico y que incluso lo acusan de izquierdista.
La elite dominante peruana debe considerar esta como una derrota dura, dado que ellos usaron todas las herramientas del poder que ellos controlan en contra de Ollanta Humala y hay que entender que desde siempre los medios de comunicación peruanos se jactan de ser ellos los que sacan o ponen a los presidentes en su país, dado que los medios de comunicación están mayoritariamente controlados por los empresarios proclives a la continuidad del sistema capitalista neoliberal.
 
El fenómeno de un país donde la economía crece vigorosamente (según los capitalistas), pero que tiene un fuerte rechazo entre la mayoría de la población, esto no solo se da en Perú, pero la realidad siempre es más potente, a pesar de todas las cifras positivas y en azul los trabajadores viven en muy malas condiciones, esto inevitablemente los lleva a preguntarse ¿Como es esto de que la economía esta tan bien, pero nosotros estamos tan mal? Y tienen claro que deben cambiar esta situación.
 

¿Para cuantas elecciones sirve “el mal menor”?

 
Es cierto que la economía crece, pero lo que no se dice, es que los únicos que ganan son los empresarios y sus familias, que representan a un sector minoritario de la población, dado que este no es el caso de la mayoría de los trabajadores y sectores populares, que cada vez están más pobres, ellos ven como crece la pobreza, pero también ven como la riqueza se concentra cada vez menos manos.
 
La dura realidad que viven la mayoría de los peruanos, impidió que la campaña sucia de los medios de comunicación surtiera un efecto relevante esta vez  y a raíz de lo mismo la campaña para “votar por el mal menor” esta vez tuvo un efecto menor.
 
Los trabajadores peruanos desafiaron todos los pronósticos negativos, las amenazas de la elite dominante, que planteaba que votar por Ollanta Humala seria cono “saltar al vació”, los trabajadores no tienen nada que perder, dado que hace rato que los capitalistas los hicieron saltar al vació, obligándolos a vivir en condiciones horribles, mientras las cuentas bancarias de los empresarios siguen creciendo.
 

Los trabajadores peruanos celebraron con Ollanta Humala.

 
Los peruanos votaron por Humala, por que desean que las promesas que este realizo se cumplan, él prometió un cambio y  relacionar el crecimiento económico, con justicia social.
 
Para los empresarios es un crimen proponer un paquete de medidas que apunten a tener algo de justicia social, que apunten a mejorar la educación, la salud y la seguridad social, de los sectores más desposeídos del Perú, dado que los empresarios para aumentar sus ganancias, presionan a los gobiernos para recortar precisamente el gasto social.
 
Mientras los trabajadores y sus familias salieron a las calles a celebrar el triunfo de Humala. Los empresarios por su parte, empezaron a desarrollar su estrategia para presionar al nuevo presidente electo, para que modere las medidas de cambio que prometió durante su campaña, ahora lo que viene es el abraso del oso de los sectores “moderados” que lo apoyaron en la segunda vuelta.
 
La elección de Ollanta Humala, sin ser este un anticapitalista y menos un revolucionario izquierdista, hace que llegue un cierto aire fresco desde Perú, dado que es positivo que los empresarios a pesar de todo su poder no puedan imponer a sus candidatos a todo evento y los trabajadores tengan la oportunidad de demostrar su malestar con el sistema, votando por Humala que claramente no era el candidato del continuismo y de los empresarios.
 
La otra cosa positiva es que con la elección de Humala se rompe el “eje del mal” latinoamericano, que hasta ahora integran México, Colombia, Chile y Perú, una alianza que a usado el imperialismo norteamericano para intentar frenar los cambios que exigen la mayoría de los trabajadores de este continente.

1 comentario:

diana dijo...

si de acuerdo con tu analisis , es por eso que yo digo cuiado cuando leo que a Ollanta Humala le suben tanto el perfil revolucionario, resta mucho que ver todavia para poder decir que es progresista , por el momento solo estan los discursos .
saludos