sábado, 24 de enero de 2009


Estados Unidos

Obama llega al poder

La victoria de Obama en la elección 2008 fue histórica.

Ramy Khalil, Alternativa Socialista, CIT en Estados Unidos.

Significó un rechazo claro a la administración de Bush, a su guerra en Irak y a las políticas ultra-liberales de mercado. Los votantes también hicieron historia eligiendo al primer presidente negro en un país que fue construido sobre la esclavitud y el racismo.

La campaña de Obama movilizó una enorme cantidad de apoyo, particularmente entre la gente joven y los afroamericanos, y despertó masivas esperanzas sobre el cambio que está llegando a América. Por primera vez desde 1994, los demócratas controlan la Casa Blanca y ambas cámaras del congreso. Ganaron 256 de los 435 asientos en la cámara de representantes (el 59%), y casi tienen una mayoría obstruccionista en el senado.

Mientras tanto, la derrota de los republicanos ha llevado a su partido a una crisis. Los líderes del partido han estado peleando sobre cómo modificar su política para intentar recuperar el apoyo público.

Obama está llegando al poder con el 65% del público expresando confianza en su dirección, según una encuesta de Gallup en enero. Con el trasfondo del odiado régimen de Bush, Obama disfrutará indudablemente de una “luna de miel,” potencialmente por un extendido período.

Al mismo tiempo, Obama y los demócratas están siendo puestos inmediatamente a prueba ante un increíble arsenal de desafíos enormes. Obama está haciendo frente a la peor crisis económica desde la Gran Depresión, a un déficit presupuestario federal de US$1.2 trillones de dólares, a guerras en Irak y Afganistán; a la reciente carnicería en la Franja de Gaza y por último a la catástrofe del calentamiento del planeta.

Cuando Obama llegue a la oficina de gobierno trazará un curso distinto al de Bush. Él probablemente comenzará a retirar las tropas de Irak (mientras que envía más tropas a Afganistán) y decretará un importante plan de recuperación económica. ¿Pero después de estas medidas iniciales, qué políticas claves internas e internacionales, impulsarán Obama y los demócratas?

La administración de Obama

Aquellos designados por Obama para liderar su administración, hablan sobre los planes del presidente entrante. Aunque los votantes anti guerra lo impulsaran a la victoria, Obama ha seleccionado a un equipo beligerante para la política exterior que incluso incluye figuras de la administración de Bush. Obama está manteniendo al secretario de defensa de Bush, Robert Gates, incluso cuando Gates es el hombre responsable de supervisar el incremento de tropas en Irak.

Obama seleccionó al retirado general de marina James Jones como su consejero de seguridad nacional, aunque Jones es el anterior comandante de la OTAN y actualmente un ejecutivo de la Cámara de Comercio de los EE.UU., que respaldó a John McCain para presidente.

Y Obama eligió a Hillary Clinton como su Secretaria de Estado, aunque los votantes apoyaron Obama en las primarias demócratas, en gran parte, por su oposición a la guerra de Irak y al apoyo de Clinton a la guerra. Hasta el día de hoy, Hillary Clinton ha rechazado disculparse por votar a favor de la invasión criminal de Irak.

Es extremadamente revelador que el vice presidente saliente Dick Cheney elogiara al equipo de política exterior de Obama, señalando: “Debo decir, pienso que es un equipo bastante bueno… yo no soy cercano a Barack Obama, obviamente, ni me identifico con su política. Él es un liberal. Yo soy un conservador. Pero pienso que la idea de mantener a Gates en Defensa es excelente. Pienso que Jim Jones será muy, muy eficaz como consejero de seguridad nacional… No la habría empleado [a Hillary Clinton], pero pienso que es fuerte. Ella es inteligente, trabaja muy duro y puede convertirse en lo que el presidente Obama necesita".

Otra selección muy controvertida, fue la elección de Obama de Rick Warren para entregar la invocación en su inauguración. Warren es un pastor de la derecha bien conocido por comparar el aborto al holocausto y el matrimonio homosexual a la pedofilia y al incesto.

Obama lanzó un hueso al movimiento laboral seleccionando a Hilda Solis como su secretaria de trabajo, pero él también disgustó a los trabajadores y ecologistas por el nombramiento de Ron Kirk como el representante de Comercio Exterior de los EE.UU. La América corporativa, en cambio, quedó encantada con Kirk, un vocero y defensor del “libre comercio”.

El hecho de que el jefe de personal de Obama, su asesor legal en la Casa Blanca, y todos sus consejeros de economía, energía y medio ambiente desempeñaran servicios en la administración de Bill Clinton, demuestra claramente que la administración de Obama será parte integrante del establishment político corporativo. “La mayoría de los miembros [de Obama] del equipo económico son veteranos de la administración Clinton que se inclinan ante Wall Street. En la era Clinton, los temas financieros rutinariamente triunfaron sobre las cuestiones laborales” (NY Times, 28/12/08).

Salvando el capitalismo de los EE.UU.

Obama claramente ha montado una administración que actuará en interés de la élite de negocios, tanto en el país como en el extranjero. Sin embargo, la situación económica y política subyacente ha cambiado drásticamente, en relación a lo que enfrentó Bill Clinton en los años 90.

A diferencia de Clinton y de todos los gobiernos importantes en los últimos 30 años que agresivamente impulsaron extremas políticas neo-liberales y de libre mercado, la profunda crisis económica ha obligado a la clase dominante a cambiar agudamente su curso hacia una masiva intervención del estado en la economía para apuntalar el sistema capitalista.

Mientras que la gente trabajadora ha perdido sus trabajos y hogares, ha crecido su furia hacia los ejecutivos de Wall Street que se enriquecieron fabulosamente con inversiones imprudentes y con los rescates financieros a costa de los contribuyentes. Sectores claves de la clase dominante se han alejado recientemente de las desacreditadas políticas de libre mercado… hacia políticas keynesianas que regulan las corporaciones, en un intento por evitar una crisis económica y política incluso peor.

Obama está respondiendo a estas presiones decretando políticas claramente diferentes a las políticas de libre mercado de Clinton y Bush, pero para el mismo propósito – promover los intereses del sistema capitalista basado en la ganancia.

Incluso Bush se vio recientemente obligado a sacudir a un lado su ideología de libre mercado y a nacionalizar parcialmente los bancos que quebraban y las instituciones financieras, para salvar la economía al borde del colapso. Obama, también, se está viendo forzado a intervenir para salvar sectores importantes de la economía, como la industria automotriz.

Obama planea gastar de US$775 mil millones a US$1 trillón de dólares, durante dos años, para crear o salvar 3 a 4 millones de trabajos con programas de obras públicas, en tecnología de energía verde, ayuda a los estados, ampliando la longitud de la remuneración por desempleo, en ayuda alimentaria y otras iniciativas. Sin embargo, 2.6 millones de trabajos se han perdido en 2008, y algunos economistas estiman que otros 4 millones pudrían ser perdidos en 2009. Así pues, el número de trabajos perdidos en la recesión podría acabar siendo dos veces el número de trabajos que Obama intenta crear.

Esto ejemplifica cómo las reformas de Obama serán diseñadas sobre todo para estimular la economía capitalista más que para la protección de los trabajadores y sus familias. Las políticas de Obama no se dirigirán adecuadamente a los problemas que los trabajadores y juventud están haciendo frente. Su paquete de estímulo bien puede suavizar el impacto de la recesión, pero no podrá prevenir la caída más profunda desde los años 30, en los estándares de vida de los trabajadores e incluso de sectores de la clase media.

Obama reveló sus prioridades cuando él anunció recientemente que, bajo la necesidad de ocuparse de la crisis económica, él suspendería sus compromisos de campaña más izquierdistas tales como “renegociación del acuerdo de libre comercio norteamericano (NAFTA), revisión de las leyes de inmigración, restricción de emisiones de carbono, aumento de impuestos a la riqueza… permitir que gays y lesbianas sirvan abiertamente en el ejército… [y pasando la ley de libre elección de empleados] para hacer más fácil a los trabajadores el formar sindicatos” (NY Times, 11/01/09).

Sobre la cuestión de la lucha contra el racismo, mientras que sin duda es considerado por millones de personas en los EE.UU. y en el mundo, un importante paso adelante el tener un presidente negro; Obama no ha indicado mucho que va a hacer para mejorar concretamente los empleos peor remunerados y las condiciones de vida que la mayoría de los negros y gente de color enfrenta.

En la política exterior, los estrategas imperialistas están buscando desesperadamente una manera de sacar a los EE.UU. de la ocupación insostenible y desastrosa de Irak. Reflejando esto, Obama está planeando retirar algunas tropas, pero él todavía planea dejar 60 a 80.000 en tropas, bases militares, y aproximadamente 140.000 “contratistas,” muchos de ellos, en realidad, soldados contratados por corporaciones privadas de los EE.UU.

Sin embargo, él incluso tal vez sea incapaz de realizar con éxito estos limitados objetivos, dadas las dificultades que el imperialismo americano encontrará en Irak. Una reducción en los niveles de tropas de EE.UU. amenaza gatillar un aumento en la violencia e inestabilidad en Irak, que podría llevar a una guerra regional más amplia, algo que la clase dominante esta desesperada por evitar.

Otra razón de los planes de Obama para retirar tropas de Irak, es liberar 20 a 30.000 soldados para enviar a la cada vez peor ocupación de Afganistán, duplicando prácticamente la presencia de las tropas de EE.UU. allí. Sin embargo, el desarrollo de la guerra en Afganistán, solamente hundirá a los EE.UU. más profundamente en el pantano. Incluso el general Petraeus, director del suministro de tropas a Irak, admite que la insurrección afgana es lejos más compleja y difícil que la de Irak.

Luchas en el horizonte

Comparado a las políticas desastrosas de Bush, obviamente, Obama se sentirá como una bocanada de aire fresco para la mayoría de la gente. Obama será un representante más inteligente y más flexible del capitalismo de EE.UU., en relación a Bush. Por estas razones, Obama disfrutará del apoyo popular por un tiempo.

Tomará tiempo y experiencia para las capas más amplias de trabajadores y juventud darse cuenta que las reformas de los demócratas están diseñadas principalmente para beneficiar al capitalismo de los EE.UU. y para restaurar la fe en el sistema político; mientras que los beneficios para las comunidades de la clase trabajadora y el medio ambiente serán solamente de interés secundario.

Sin embargo, como las condiciones económicas empeoren y las ocupaciones volátiles de Irak y Afganistán se revelan, cada vez más trabajadores y jóvenes entenderán que Obama y el partido Demócrata están completamente vinculados a los intereses corporativos. Ellos se verán obligados a movilizarse y luchar para defender sus estándares de vida, el medio ambiente y sus derechos.

El hecho de que Obama haya despertado expectativas, ya ha envalentonado a una capa importante de gente que se ha vuelto políticamente activa para asegurarse que sus esperanzas sean realizadas.

En el período que viene, los trabajadores y jóvenes extraerán cada vez más la conclusión de que necesitamos construir nuestro propio movimiento de masas -y nuestro propio partido independiente, que este preparado para tomar la América Corporativa – para traer un verdadero cambio.

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